Próximo encuentro: 8º FECHA: Estudiantes Bs As vs SAN MIGUEL / Miércoles 18 - 10 / 15.30 hs / Encuentro anterior: SAN MIGUEL 1 Platense 1 / Gol: Lucas SCARNATO / #VamosVerde #VamosSanMiguel

LO QUE CUESTA VALE

PARA SALIR DE POBRE ALCANZA, PERO FALTA

San Miguel superó a Sacachispas por 2 a 0 sin jugar bien, pero, el festejo del final reflejó lo duro que fue el encuentro y la necesidad de triunfos que tenía el equipo de Armando González.
Gracias a dos fallas garrafales del portero del Lila, Marcos Fasanella, el Trueno Verde encontró por fin tres puntos que lo sacan de pobre en este campeonato. Primero por intermedio de Marcarié y después por Gerry, los de Los Polvorines consiguen despegarse momentáneamente del fondo de la tabla de promedios, aunque continúa más lejos de la punta de lo que todos esperábamos a esta altura, por ahora a ocho unidades del sorpresivo líder Liniers.

Para los locales no fue precisamente un partido cómodo, de hecho la mayor parte del segundo tiempo se jugó en campo Verde. Sin embargo, cuando parecía que Sacachispas iba a obtener el empate que merecía, casi sobre el cierre Fasanella se mandó un blooper al errarle a una pelota jugada hacia atrás por un compañero y le entregó a Adrián Gerry, quien corrió casi al trote los metros que lo separaban de la línea de gol, la chance de mojar por primera vez desde su llegada al club y sellar el 2 a 0 definitivo. Antes, a poco de haber arrancado el juego, el arquero de la visita sacó de arriba soltando el balón fuera del área ante la vista del asistente, quien hizo percatar a Pablo Giménez de esta situación. Dicha infracción, en posición óptima para un derecho de buena pegada, fue bien aprovechada por Juan Marcarié, señalando el 1 a 0 parcial. A pesar de la temprana apertura del marcador, San Miguel estuvo errático en las salidas de contragolpe y terminó excesivamente arrinconado contra Ezequiel Bustos.

Al Trueno Verde le faltó apoderarse del balón, darle circulación para sacar rédito de la desesperación visitante. Por eso, Bustos, dando seguridad en la pelota aérea, Galfrascoli, restando lo que caía en su territorio, y Luna, tapando a los futbolistas de Saca que avanzaban, fueron sumamente importantes en los momentos más angustiantes de la tarde, cuando la igualdad parecía estar al caer. Armando González, entrenador del Trueno, tardó demasiado en mandar a la cancha a Flavio Domínguez por un perdido Paulo Viana por el costado derecho del mediocampo dueño de casa, algo que se hacía esperar en tanto San Miguel precisaba sumar calma y manejar los tiempos del partido. No obstante, siquiera el ingreso del ex Comunicaciones fue suficiente, ya que los de Carlos Da Ponte, más producto de un adelantamiento desordenado que de un plan criterioso, se hicieron patrones en el medio y obligaron a retrasarse a esa línea de cinco jugadores en la mediacancha que gestó la posterior aparición de Verdúm, reemplazante de Peralta Cabrera.

San Miguel adolece de recambio suficiente, ya que cuenta al menos cuatro jugadores considerados titulares por el técnico fuera de la nómina de disponibles, sea por lesión o por suspensión, y será de esta manera por unas semanas más. Viana no entró bien en los encuentros que le tocó, y no supo hallar su lugar en este cruce que lo tuvo desde el inicio, algo que también complicó el debut como titular del juvenil Leonardo González, otro que por momentos estuvo a destiempo porque al intentar cubrir el hueco que dejaba Viana se separaba demasiado de sus referentes en la zaga central, Urquiza y Galfrascoli. Por ese callejón, el derecho del Verde, se filtraron más de una vez Vergara, Viturro y Tolosa, pero carecieron de precisión para lastimar.

Mientras tanto, Ezequiel Bustos fue una garantía cuando Sacachispas probó de afuera y buscó por arriba a Mendoza, lo mismo que Galfrascoli, en especial en el segundo período. Por su parte, Francisco Luna se multiplicó para la marca, actitud que por instantes supo contagiar en jugadores como Marcarié y Peralta Cabrera. Precisamente, este último tuvo mucha garra, corrió todas, pero se excedió en el traslado de la pelota y, a pesar de bajar varias bochas para Gerry, estuvo lejos del área de los de Villa Soldati. En cuanto a Gerry, el tanto del final, no más que eso.

En ese panorama de incertidumbre, el pitazo final de Giménez dejó una victoria vital, que hace mirar de otra forma la pronta visita a un rival directo en la tabla de abajo, como lo es Luján, y la sensación de que esta vez la fortuna estuvo del lado de San Miguel, una suerte que tan caprichosamente le venía siendo esquiva a los nuestros. Esperemos que el horizonte empiece a despejarse, y que los nubarrones dejen camino a mejores oportunidades para un plantel que quiere mostrar otra cosa. Hay, sin dudas, unos cuantos ítems por corregir. San Miguel no ganó tanto por virtudes propias como por errores ajenos, y mostró falencias que el oponente no tuvo capacidad para explotar, pero seguramente trabajará con otra cara en estos días. En conclusión, lo que cuesta vale, y mucho.