** OTRA DERROTA MÁS ** SAN MIGUEL VOLVIÓ A CAER COMO VISITANTE 3 A 0 ANTE ALMIRANTE BROWN ** FUE EL SEGUNDO PARTIDO DE LA ERA MARCHESI Y EL EQUIPO AÚN NO CONVIRTIÓ ** EL MIRASOL OBTIENE SU PRIMER TRIUNFO ANTE EL TRUENO LUEGO DE LA VUELTA A LA B ** EL DOMINGO 20/10 RECIBIRÁ A SACACHISPAS F.C.

IMPORTANTE VICTORIA EN EL MALVINAS

¿UNA GAMBETTA AL DESTINO?

San Miguel venció sobre la hora a General Lamadrid por 2 a 1, con agónico tanto de Matías Varela. Cuando parecía que el empate era una fija, el Trueno Verde se benefició con una falla en la salida del arquero visitante, Sebastián Gambetta, y el triunfo del final deja a los de Los Polvorines casi entre los anotados para el reducido. A falta de una jornada, San Miguel tan solo necesita repartir puntos con JJ Urquiza para estar entre los ocho que buscarán un lugar en la promoción contra un equipo de la Primera B Metropolitana.
La historia empezaría torcida en la mañana de domingo para los de Moralejo. No solo por el tempranero tanto de Matías Giménez para la visita, sino, además, porque las ocasiones de gol erradas ni bien empezado el juego hacían presagiar otro mal desenlace. San Miguel lo tuvo dos veces, todo antes de los cinco minutos de partido. En la primera, Gambetta mandó al tiro de esquina un remate bajo de Gabriel Páez; precisamente, de ese córner llegaría otra de esas jugadas insólitas a las que el Trueno está acostumbrado pasar en el área rival. Leo Kulich, en primer lugar, metió un frentazo de pique al suelo que el portero visitante no pudo más que desactivar, pero el rebote le volvió a quedar al defensor, quien, pisando el área menor, definió incómodo lejos de palo izquierdo.
MATIAS VARELA YA CONVIRTIÓ Y FESTEJA
Después de ese comienzo con todo, vendría un resbalón del mismo Kulich cuando hacía la cobertura de una pelota que parecía salirse de los límites del terreno, y una avivada de Matías Giménez para colocar la pelota entre el primer palo y el cuerpo de Curieses, quien no se terminó por jugar a tapar al futbolista que lo encaraba con el balón, ni a cortar un posible toque al medio. En definitiva, era historieta repetida, goles fallados en el arco de enfrente, errores propios que cuestan caro.
Con esto, la estructura del Trueno se conmovía, y más con la ansiedad del hincha que sentía escapar una ilusión grande como lo es entrar al reducido. En tiempos de vacas flacas y amargas temporadas en la Primera C, bien viene una alegría de vez en cuando. Frente a este impacto, Moralejo procuró actuar rápido y mandó al campo de juego a Adrián Maldonado por Kulich. Desde ese momento, San Miguel defendería con tres atrás, y Varela tendría la misión de conectarse con Maldonado para generar fútbol para los tres delanteros que estaban en cancha, Páez, Emmanuel González y Ludueña. Sin embargo, esos instantes de asociación se dieron apenas en cuenta gotas, pero le alcanzaron al Trueno para empezar a dominar el encuentro. Así, y sin sobrarle demasiado, San Miguel obtendría la igualdad en un tiro libre pasado de Maldonado que Steinbach depositaría de cabeza en el fondo del arco de Lamadrid. El local conseguía emparejar el resultado, con justicia dado lo poco que proponía un Carcelero presionado por el descenso, pero sin encontrar en ese tanto el empuje que lo llevara a arrinconar a los de Franzoni. Hasta el final del primer período habría lugar para un tiro libre ejecutado por Maldonado que obligaba a Gambetta a una volada sobre su costado izquierdo.
CLAUDIO STEINBACH ANTICIPA A SU MARCADOR Y CONECTA DE CABEZA
No obstante, lo más significativo de esos minutos finales sería la expulsión por doble amarilla de Fabián Galfrascoli, algo exagerada si hilamos fino. Todavía quedaban cinco para el cierre del primer tiempo, pero, a pesar de los movimientos de jugadores dentro de la cancha, San Miguel no daría señales de aprovechar la ventaja numérica, algo que tampoco se daría tan marcadamente en la etapa final.

Para el segundo tiempo, Abel Moralejo, después de observar la estrategia conservadora de Lamadrid por casi un cuarto de hora, pondría la carne al asador. La variante de Walter Giménez por Daniel González, es decir delantero por defensa, dejaría al Trueno con cuatro delanteros y un enganche definido, aunque la posición ocupada por Giménez nunca sería justamente la de hombre de área porque se movería por los costados más cerca de mediacancha que de la zona del arquero de los de Villa Devoto. Luego, la lesión de Paéz, un fuerte golpe en su codo izquierdo que podría revestir cierta gravedad si se confirma la fractura en la unión de los huesos del brazo y antebrazo, haría que Francisco Luna cubriera la banda derecha, pasando Giménez al lado izquierdo.
San Miguel, con un hombre más, y con Lamadrid abanicando a sus jugadores muy cerca de su propia área, intentaría por los lados, sobre todo por el derecho. Como suele pasar, la eficacia del equipo para romper estos esquemas defensivos volvió a sembrar dudas entre los futbolístas y el público. De hecho, el Trueno apenas buscó quebrar el uno a uno pisando la media hora de partido, cuando Emmanuel González sacó un zurdazo que rozó la base del poste izquierdo del rival. El local era impotente, los nervios iban comiendo las reservas de piernas que quedan llegando a la recta final del campeonato. Claro está, la respuesta en calidad de juego tampoco hacía su aparición en ese mediodía dominguero.
Para peor, jugando veintidós minutos, Luna cometería penal con un manotazo dentro del área, tras un cabezazo de Matías Giménez. Poco para reprochar a Diego Colombo, mucho por agradecer a Curieses. Si bien el arquero no tuvo la respuesta esperable en el gol de Lamadrid, justo es decir que su atajada en el mano a mano con Lezcano dejaría con vida a San Miguel para lo que restaba del encuentro.

En adelante, el Verde se dedicó a tratar de controlar al único jugador de ofensiva dispuesto por Franzoni, Gastón Lezcano, con suerte dispar en esa misión. Afortunadamente, el Carcelero jamás tuvo la tranquilidad para quedar de cara al segundo con un Trueno parado para buscar desnivelar el partido.

Más allá de la voluntad, San Miguel sólo generó una media vuelta de Diego Ludueña que salió lejos del palo izquierdo de Gambetta. El arquero sería determinante, de una mala salida suya los locales encontrarían el desahogo que lo devuelve al camino del reducido. Es que un centro largo de Victor Ojeda desde la derecha, con pelota en movimiento, dejaría al portero con las manos vacías y a Varela, como a toda la gente del Trueno, con un grito de gol que tardaría en descargarse un buen rato. El triunfo tan necesario, pasadas tres dolorosas derrotas, se concretaba con un pelotazo cruzado y la definición de un hombre no tan acostumbrado a convertir, como el ex Almirante Brown.
Victoria dos a uno, tres puntos más que vitales. La clasificación está a la mano, depende del Verde y del propio JJ Urquiza, ya que ambos entran con el empate. La jornada del jueves puede ser histórica dentro de la rica historia de San Miguel, este grupo puede hacerlo posible. Un reducido, de ocho equipos participantes, no se nos da desde el ascenso al Nacional B. Que sea el comienzo del resurgimiento.

"No podemos equivocarnos"

WALTER MARCHESI El técnico del Verde, más allá del triunfo frente a JJ Urquiza, ya está pensando en el Clausura. El entrenador ...