Si tenemos un cuatro de copas, hagámoslo un ancho de espadas, pero bien se sabe que si esa carta, el cuatro de copas, no está rodeada de otras con un valor tal que me permita potenciarla de nada nos sirve. Esta idea se puede trasladar al fútbol, sin ningún problema. Es más, de seguro a estas alturas Omar Santorelli estará preparando el partido con Barracas Central, y el plan de juego, la estrategia debe formar parte de sus ocupaciones. El entrenador deberá analizar los naipes con los que cuenta y, a partir de ello, preparar lo mejor posible a sus jugadores.
El Trueno tendrá en el mazo, a diferencia de lo que pasó contra Sacachispas, algunas cartas importantes, como lo son Maldonado y García. Y ellos se sumarán a gente como Blanco y Rubortone, de quienes se espera más en lo ofensivo. Pero, como ya advirtió Santorelli es el equipo el que debe mejorar en el aspecto futbolístico para que San Miguel encuentre los mejores caminos para enfrentar a rivales tan duros como el Camionero. Santorelli tiene la necesidad de hacerles creer a sus muchachos que tienen todo para lograr los objetivos, para sumar porotos partido a partido, mano tras mano. Este es un campeonato largo, recién empieza.Después de la desilusión del partido pasado es momento de barajar y dar de nuevo. El técnico trabajará en los días que quedan hasta el sábado para armar el mejor dibujo táctico posible, dará forma a una estrategia integral, de tal manera que el Trueno este listo para resolver las diferentes situaciones que el planteo de Juan Carlos Kopriva le presente. Esta de más decirlo, Barracas dispone de una mano más que interesante y en casa querrá gritar "¡quiero vale cuatro!". A jugar señores.


El equipo de Santorelli queda en deuda ya que careció de buen juego, algo que puede aportarle Jorge Blanco, pero tan solo si participa más del juego. Tampoco anduvo bien Emannuel González, mientras que se notó algo estático a Mauricio Castro en el fondo Verde.
Precisamente, el central fue quien se quedó en el salto cuando apareció Ayala por el segundo palo para marcar el único gol del partido, con un cabezazo que dejó parado a Evangelisti. Entre lo positivo se pueden destacar Daniel González, por la presencia que tuvo en el medio, y el juvenil Walter Giménez, quien en su estreno en la primera del Trueno fue de los más aplaudidos por su actitud.






